Qué es la Francmasonería
Una escuela de vida iniciática y filosófica dedicada al perfeccionamiento personal y la fraternidad universal.
¿Dónde Trabajan los Masones?
En un lugar tradicional denominado «Templo». Este trabajo se desarrolla mediante un ritual simbólico que cimenta sus raíces en la tradición de la Francmasonería Universal. A través del ritual, los masones crean un ambiente en el templo que los aísla de las inquietudes y agitaciones del mundo exterior.
Es así como cada uno puede expresar sus puntos de vista con total libertad y confianza, siendo cada opinión admitida con espíritu de tolerancia y fraternidad. En el Templo los símbolos son múltiples y variados; a cada uno se le invita a reflexionar sobre su significado filosófico, constituyendo el soporte de su búsqueda interior, que es el primer trabajo de un masón.
La Asiduidad a los Trabajos
La asiduidad a los trabajos es indispensable. Nadie puede considerarse masón, en sentido estricto, si no asiste con regularidad a las reuniones. Para nosotros, el Templo es donde se puede construir y alcanzar una ética personal.
Los materiales de construcción que utilizamos son el silencio, la escucha atenta, la reflexión y la participación en los trabajos. Todo ser humano, cualquiera que sea su origen y nivel de formación, es capaz de llevar a cabo este viaje. La institución francmasónica tiene como finalidad principal constituirse en guía, desgranando una a una sus sabias enseñanzas en dosis graduadas y de acuerdo con el adelanto de cada uno de sus miembros.
Filosofía Educativa Propia
A través del estudio razonado y crítico de la filosofía moral se obtiene un mejor conocimiento de la virtud y del modo de practicarla. Sin embargo, la Masonería es algo más que una escuela; su filosofía educativa es totalmente distinta a la de cualquier otra, puesto que en vez de exigir el aprendizaje dogmático de tales o cuales postulados, estimula la exposición libre, la discusión ilustrada y el desarrollo de la imaginación creadora y del pensamiento original como medio para conseguir que cada quien llegue, por su estudio independiente y su meditación profunda, a sus propias conclusiones lógicas y a la afirmación de sus convicciones.
Por tanto, usa ampliamente el símbolo y la alegoría, pero no ofrece de ellos ninguna explicación fija y dogmática, sino que deja en libertad al iniciado para que ejercite sus propias facultades deductivas e inductivas para descifrarlos y aprender, por sí mismo, las provechosas lecciones que encierran.
¿Y qué se logra con todo esto?
La Masonería hace uso de una metodología formativa propia basada en el estudio imaginativo y profundo de símbolos y alegorías, cuya meta es el desarrollo del pensamiento propio, original, lógico y constructivo.
El objetivo es que cada masón palpe pronto los frutos de este perfeccionamiento personal, al notar que se ensancha extraordinariamente su manera de ver la vida, se despiertan aptitudes dormidas, surgen perspectivas de mejoramiento y entra plenamente en el camino que lo transforma en guía y benefactor de la Humanidad.
